Equidad geográfica en los ensayos clínicos oncológicos en España: ¿depende el acceso a la innovación del lugar donde vive el paciente?
España es uno de los países europeos con mayor actividad en investigación clínica en oncología, pero este liderazgo no garantiza un acceso equitativo a los ensayos clínicos. Un reciente artículo publicado en Clinical and Translational Oncology, y con autores del Grupo RIO, analiza la distribución geográfica de los estudios oncológicos y demuestra que la investigación está fuertemente concentrada en unas pocas comunidades autónomas.
Los autores combinaron dos indicadores complementarios: la presencia de ensayos clínicos registrados en el Registro Español de Estudios Clínicos (REec) durante 2022 y la tasa de participación en ensayos oncológicos por 100.000 habitantes entre 2016 y 2020. Ambos muestran un patrón consistente de desigualdad territorial.
Madrid y Cataluña concentraron conjuntamente el 41,4% de todas las "presencias" de ensayos oncohematológicos en 2022 (640 de 1.546), mientras que la participación en ensayos osciló desde 41,9 pacientes por 100.000 habitantes en Madrid hasta solo 0,2 en La Rioja. Incluso excluyendo este último caso, considerado un valor extremo por su pequeño tamaño poblacional, las diferencias entre comunidades alcanzan aproximadamente un factor de seis.
Uno de los hallazgos más relevantes es que la intensidad investigadora no guarda una relación clara con la carga de enfermedad. Comunidades con elevada incidencia o mortalidad por cáncer no necesariamente cuentan con mayor actividad investigadora. Esto sugiere que factores como la infraestructura existente, la experiencia de los centros, la capacidad administrativa y la presencia de hospitales de referencia pesan más que las necesidades epidemiológicas a la hora de atraer ensayos clínicos.
El trabajo también revisa la evidencia internacional, que confirma que la distancia a los centros investigadores, las dificultades logísticas y las barreras organizativas limitan la participación de muchos pacientes, especialmente en estudios precoces.
Los autores proponen pasar de evaluaciones puntuales a un sistema de monitorización continua de la equidad en investigación clínica utilizando indicadores públicos como los del REec y la iniciativa Más Datos Cáncer. Entre sus recomendaciones destacan reforzar la capacidad investigadora en las regiones con menor actividad, facilitar las derivaciones entre centros, crear redes nacionales de colaboración y publicar de forma periódica indicadores de acceso a la investigación.
En definitiva, el mensaje es claro: el acceso a la innovación terapéutica no debería depender del código postal del paciente. Reducir las desigualdades geográficas en investigación clínica constituye un paso necesario para garantizar una oncología más equitativa en todo el territorio español.
Referencia
Lázaro Sánchez AD, Benítez Fuentes JD, García García MT, et al. Geographic equity in oncology clinical trials in Spain: fragmentation, indicators, and evidence. Clinical and Translational Oncology. 2026. DOI: 10.1007/s12094-026-04423-4.


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